Parpadeando
luz de madrugada,
Soñando espesas arboledas,
quebradas
con el viento mojado
de su melancólica noche.
Soñolientos
labios,
en
busca del amor eterno...
Enroscados
huecos:
sin
prisa de matar tiempos a destiempos
Risas
sin dientes;
Mórbidas
patrañas de mentiras;
Oscuros
arboles,
olvidados
por su viento,
Mi
viento...
Mi
suelto cuerpo se desnuda
sin
miedo a cometer el crimen
en
la esquina de ese bar.